Refexiones previas a los Torneos del mes de junio

Una vez finalizadas las competiciones federativas y estando a las puertas de los refrescantes torneos de fin de temporada, cumple recordar que por parte de la familia que compone el Racing San Pedro se considera imprescindible la exigencia de una conducta deportiva y un buen comportamiento no sólo a los deportistas, sino también a los entrenadores y a los aficionados, ya que de lo contrario estaremos dejando escapar, entre todos, una excepcional oportunidad de inculcar a las generaciones venideras valores y comportamientos absolutamente deseables.

 

En la parte que respecta a nuestros entrenadores, queremos también evocar su faceta como educadores, ya que a su cargo como responsables de equipos de base, le es inherente un factor educativo muy importante. Los comentarios del entrenador representan  para los niños mucho más de lo que nos suponemos y es preciso comunicarse con los mismos de una manera adecuada sin olvidar tampoco que nuestra conducta hacia el exterior durante los partidos debe estar a la altura de sus expectativas, canalizando  desde un prisma sin crispación nuestras sensaciones y comentarios dirigidos tanto a nuestros jugadores como a los árbitros, los entrenadores rivales o inclusive hacia los aficionados. Comentémosles en los partidos lo que pueden mejorar antes de la ejecución y no después, hagámonos cómplices de sus angustias, alegrías, errores y aciertos, eduquemos desde una visión global, porque somos responsables de sus pensamientos positivos o negativos, de sus glorias y miserias, de sus frustraciones y del trabajo bien realizado. Pongámonos en su edad y no lo veamos desde la nuestra, el enfoque es fundamental para tener una buena visión de cada niño en particular y del conjunto del equipo en general. Como nos comportemos, se comportarán; como les hablemos, nos hablarán y como los entrenemos, jugarán. Esto no es un consejo, en una obligación para estar con cualquier grupo de niños.

 

Debemos fomentar y promover como valores fundamentales que guían nuestra actividad la deportividad y el compañerismo, no solo entre nuestros propios jugadores, sino también con los del oponente. Para nosotros, como Club, es fundamental anteponer los valores educacionales a los resultados deportivos. Ésta exigencia, se extiende no solo a todos los entrenadores y jugadores del Club, sino también a los padres de éstos y demás aficionados que acudan a ver nuestros partidos, animando a toda nuestra masa social  a involucrarse en la labor educacional. A continuación os dejamos algunos textos relacionados con este asunto que nos acercan mas si cabe, a lo comentado anteriormente en esta reflexión.

 

 

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Diario de un niño de futbol base.pdf
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Mañana mi hijo juega el último partido d
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